jueves, 4 de agosto de 2016

César y Marie Ritz


Esta historia comienza con un libro; es la historia de dos triunfos y una derrota. 

El triunfo de un hombre humilde que personificó la excelencia en el trabajo. El orgullo de dar lo mejor de uno mismo impulsando a los demás a seguir su ejemplo.
En el momento en que las industrias metalúrgicas y las máquinas de vapor hilvanaban el comienzo de la Revolución Industrial, comenzó a extenderse el convencimiento de que uno era dueño de su porvenir con esfuerzo y trabajo. La alta burguesía comenzaba a codearse con príncipes y grandes duques, conviviendo nuevas formas de entretenimiento con rígidas normas de protocolo. Las mujeres se hartaban de corpiños y miriñaques, mientras las más atrevidas pugnaban por realizar actividades deportivas con prendas nunca vistas, y ciertamente escandalosas. 
Sin embargo, ni siquiera el Príncipe de Gales, se libraba de compartir aseo y bañera. Las conducciones de agua eran deficientes, las condiciones higiénicas estaban muy atrasadas, y las mujeres decentes no se dejaban ver en comedores públicos.
Es el triunfo de un gran amor. El libro narra multitud de anécdotas y recuerdos, y es una constante prueba de amor de su fiel esposa Marie, "Mimi". Marie fue su fortaleza, y con el tiempo, su memoria.


No podemos imaginarnos la cantidad de avances y comodidades que debemos a César Ritz. El menor de los once hijos de un humilde campesino suizo, pronto supo que sus cualidades personales y profesionales podrían cambiar la concepción del mundo hotelero conocido. No todo fue un camino de rosas, pero su genialidad atrapaba al que le conocía. Era capaz de resolver cualquier situación inesperada y comprometida, disfrutaba de una memoria prodigiosa para recordar nombres y gustos de sus clientes, era innovador, arriesgado y vital. Esa vitalidad y autoexigencia, unida a una sobrecarga de trabajo durante años, le llevó a una terrible crisis nerviosa que fue el comienzo del fin de su portentosa genialidad.

Y ante la previsible derrota, Marie se crece, y se empeña en mantener el nombre y la obra de su esposo, dedicándose en cuerpo y alma a esta ingente tarea. No fue la única tristeza a la que tuvo que enfrentarse, pues el matrimonio perdió a su hijo menor, René, tras unas complicaciones médicas por una desafortunada caída. Para entonces, César Ritz ya no podía darse cuenta del drama.
No he podido encontrar ninguna referencia en castellano, sino en inglés y francés, y son raros ejemplares, pues la edición es de 1937. No entiendo cómo no hay ninguna editorial interesada en publicar la obra en nuestro idioma, sobre todo ahora que triunfan los personajes del siglo XIX.
Es una preciosa e interesante historia. El pequeño homenaje de una gran mujer al esposo del que ya sólo puede disfrutar a través de sus propios recuerdos. 
Y un homenaje también a sus fieles colaboradores y amigos. El Coronel Pfyffer, Auguste Escoffier, Echenard, Agostini, Mewès, Gimon, y Olivier, son algunos de ellos. Y mientras Marie mira viejas fotografías, escucha a lo lejos ecos de valses ya bailados, de risas cantarinas, de una juventud enérgica y feliz que fue, de un amor que le acompañará por siempre.

Se puede vivir de los recuerdos, ¡vaya que sí!

Notas:  

*"Host to the world", vendría a traducirse como "Acogiendo al mundo".
*César Ritz murió el 23 de Octubre de 1918 a la edad de 68 años. Estaba sólo, pues su esposa Marie no pudo llegar a tiempo por dificultades burocráticas. Europa estaba en guerra.
*Marie-Louise Ritz pidió ser enterrada en el cementerio de Niederwald junto a su esposo César y su hijo René.
*Charles, el hijo mayor, nacido en 1891, fue un destacado pescador de pesca con mosca, publicando algunos libros. A la muerte de su madre, presidió el Ritz de París.
*René, nacido en 1896, se preparaba para ser actor profesional, dejando el interés por los negocios en manos de su hermano mayor. En 1910 cayó desde una altura de varios metros lastimándose severamente la columna vertebral. Pudo sobreponerse a la operación con visibles efectos secundarios. Falleció unos meses antes que su padre por una infección en la espina dorsal.

Algunos enlaces interesantes:
César Ritzhttp://www.caesar-ritz.ch/en/geburtsort.html
http://laicesarritz.blogspot.com.es/2010_11_01_archive.html

martes, 28 de junio de 2016

Bud Spencer


Se llamaba Carlo Pedersoli, era napolitano nacido en 1929. Era un gran hombre, medía algo más de 1,90 m, y un hombre bueno, coherente, y muy culto. A sus ochenta y seis años miraba la muerte con curiosidad y de frente, igual que haría en una de sus películas.

Bud Spencer y Terence Hill repartían las "tortas" como nadie en el cine. Dos superhéroes con los que era imposible no encariñarse. Tan diferentes y tan parecidos. Y, si de pequeña me fascinaba el rubio Terence, con sus brillantísimos ojos azules, su facilidad para zafarse y sus buenas maneras, a medida que fui creciendo, Bud Spencer se convertía en mi favorito. Su gesto era inmutable, parecía despreocupado, y sin embargo, siempre le delataba su gran corazón. Recibía golpes sin inmutarse, y luego devolvía el "regalito" en forma de puñetazos y tortazos con la mano abierta, que, pasados los años, y pese a la candidez de los mamporros me siguen provocando las carcajadas.


En sus películas la violencia era tan "blanca", que al final casi sentías pena por los malvados, y todo acababa arreglándose, que para dramas ya estaba la vida real. ¡Ojalá los golpes que da la vida fueran tan inocentes como los mamporros que atizaban ellos en sus películas!

Como anuncia su familia en su cuenta de twitter, Bud ha emprendido viaje a una nueva aventura. Y con él se van muchas de mis risas de la infancia, pero cada vez que le vea en la pantalla, tendré la suerte de volver a sentirme como cuando era niña, feliz y despreocupada.

Os emplazo a ver Y si no nos enfadamos, y su hilarante escena del coro, rodada en España:


 Y una entrevista en español:


http://www.gettyimages.es/detail/fotograf%C3%ADa-de-noticias/italian-actors-bud-spencer-and-terence-hill-fotograf%C3%ADa-de-noticias/158747721
http://www.lavanguardia.com/cine/20160628/402817253683/bud-spencer-curiosidades-gigante-bueno-spaguetti-western.html
http://www.actuall.com/familia/fallece-bud-spencer-actor-catolico-provida-y-profamilia/

domingo, 19 de junio de 2016

La victoria del General Gutiérrez sobre el almirante Nelson




Me resistía a salir de aquel mercadillo solidario con las manos vacías; quería ayudar a la causa. Di un par de vueltas a las mesas e instintivamente me acerqué a los libros. Lo compré porque me atrajo su título:
 "La victoria del General Gutiérrez sobre el almirante Nelson".

¿Un español derrotó a Nelson y no me sonaba su nombre? Typical spanish, me dije.

El libro de Juan J. Arencibia de Torres, narra los hechos históricos ocurridos entre el 22 y el 25 de Julio de 1797 que desembocan en el triunfo de las tropas mandadas por el
Teniente General D. Antonio Gutiérrez González sobre las del contraalmirante Horacio Nelson en su intento de apoderarse de la plaza de Santa Cruz de Tenerife.

Siempre me ha resultado curioso comprobar cómo otras naciones han defendido su legado histórico y transmitido con orgullo estos hechos a las generaciones que iban llegando. Baste recordar
El Álamo, Zulú o Kartum, o al mismo Nelson en la batalla de Trafalgar, por poner algunos ejemplos. lo mismito que si preguntas por la calle quién fue Blas de Lezo. Nuestra historia está tan plagada de hechos magníficos, que no los valoramos, sin entender que son un valiosísimo legado. No son viejas batallitas obsoletas, merecen al menos, ser conocidas y reconocidas.

La mayoría de nosotros sabe quién fue Nelson y que era manco. ¿Sabes también dónde y cuándo perdió el brazo derecho?
Pues en Tenerife en 1797. El habilidoso y estratega Nelson encontró la horma de su zapato en un veterano soldado castellano, de padre vallisoletano y madre arandina, el Teniente General D. Antonio Gutiérrez González, quien en 1797 era Comandante General del Archipiélago.

Este librito narra la valentía, coraje y acierto de un reducido grupo de hombres (militares y paisanos), que escribieron un capítulo importante en la Historia, y que como tantas veces ha sucedido en mi amado país, han quedado en el olvido. El propio Nelson reconoció la generosidad y humanidad del General español en una carta.

Cuando Gutiérrez se hace cargo del mando militar del archipiélago es una figura muy relevante en el Ejército español. Un soldado que ha intervenido en los acontecimientos militares más importantes de su época y que está a punto de alcanzar la máxima graduación del Ejército. Conocedor de la importancia estratégica de la provincia, adopta una actitud de alerta que se traduce en medidas de prevención inmediatas:
-Pide refuerzos al observar la debilidad de las fuerzas existentes (su petición no tiene éxito - typical spanish too).
- Mejora los fuertes.
-Emite órdenes concretas y determinantes a los ayuntamientos para organizar adecuadamente los puestos de vigilancia.
-En 1792 había creado el Batallón de Infantería de Canarias, cuya actuación resultó providencial en la defensa de la isla.

 El general Gutiérrez perteneció a esa estirpe de guerreros que aún fueron capaces de entender que las guerras se ganaban en el campo de batalla, y que fuera de aquel campo no todo era válido. Es capaz de ensalzar el honroso comportamiento de sus hombres con los vencidos, de la misma forma que pide se reconozcan los derechos de las viudas e hijos de civiles y militares caídos en la defensa y, a la vez, pedir clemencia con los vencidos.

Y, puesto que no he pedido permiso al editor y no puedo incluir una cita que habla por sí misma, os emplazo a las páginas 54 y 55 a aquellos que estéis interesados en esta obra.


Tigre, el cañón que se convirtió en símbolo de la victoria.

Lista de caídos en la defensa de la isla:

T. Coronel D. Juan Bautista de Castro y Ayala      Paisano: D Antonio de la Torre Espinosa
Cadete D. Rafael Fernández Bignoni                      Paisano: Domingo Pérez Perdomo
Soldado Antonio Miguel González                          Paisano: Agustín Quevedo de la Guardia
Soldado Manuel Fernández                                     Paisano: Jose Mª Calero y Luxán
Soldado Pedro Agustín                                             Paisano: D Carlos Rooney
Soldado Luis Núñez Chaves                                    Paisano: Juan Amarilis
Soldado Bernardo García Balladares                      
Soldado Dionisio Ferrera
Soldado Domingo León Padilla
Soldado Antonio Delgado Sosa
Soldado Dioniso González Fuentes
Soldado Juan Pacheco Escobar
Artillero Vicente Talavera
Soldado José Benito
Soldado Felipe Guerra
Soldado Juan Regla González 
Soldado José Pérez
Juan Chibeaud y Pablo Duar, marineros franceses de la corbeta La Mutine que lucharon junto a los españoles.

El autor reconoce a siete soldados más heridos de consideración, y son capturadas dos banderas a los ingleses, una de ellas con la leyenda Emerald.

 Los buques que formaron la expedición de ataque fueron: Theseus, Culloden,  Zealous, Leander, Seahorse, Terpsichore, Emerald y Fox. Este último es alcanzado de lleno, hundiéndose y pereciendo la tripulación al completo.

El cirujano que operó a Nelson fue un médico francés, un monárquico exiliado, que ligó el muñón con seda, como en el continente, no con cuerda de tripa como en Inglaterra, lo que supone una lenta recuperación.  El miembro amputado es arrojado al mar junto al cadáver de un marinero que murió al lado del almirante inglés.

Las bajas inglesas según la relación oficial inglesa son: 44 muertos, 177 ahogados, 5 desaparecidos y 123 heridos.

Sólo se otorgó una alta recompensa al General Gutiérrez, y como reconoce el propio autor, la historia militar de los pueblos está llena de héroes anónimos, hombres sencillos que cumplen su deber con creces, que no tienen la fortuna de que su hacer heroico sea reconocido.
Posiblemente, sin la valerosa entrega de todos y cada uno de estos hombres (y sus familias), la historia y cultura de las hermosas Islas Canarias no serían las mismas que conocemos.
Enlaces Muy Interesantes:



La Victoria del General Gutiérrez Sobre El Almirante Nelson

De: Juan J. Arencibia de Torres
Editado por el autor.
Foto de la portada: Firma de la Capitulación. Óleo de Guezala (Museo Militar de Canarias)
Con la colaboración de: Capitanía General de Canarias, ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y el Cabildo Insular de Tenerife.
Año: 1995

domingo, 5 de junio de 2016

Quiero Aprender


No salía de su asombro. Quería correr y saltar y gritar de alegría. La estancia se hallaba repleta de cajas de todas las formas y colores; de tamaños diversos y muchas de ellas ¡olían tan bien! ¡Eran todas tan bonitas!
-No tengas prisa- le dijo el hada. -Ni tan siquiera con la vista puedes abarcar todas en este momento. Cada caja contiene una esencia de sabiduría, conocimientos sobre un tema, una materia o un arte de la vida.
No sabía cuánto tiempo había transcurrido desde que su maravillosa hada madrina le mostrara este extraordinario regalo. 
-¡Gracias, hada! ¡Hay tantas, y tan diversas! ¿Puedo llevarme alguna caja conmigo?
-Sí, claro. No hay problema, porque en cuanto saquemos alguna cajita de aquí, será inmediatamente repuesta para otros que tengan las mismas inquietudes.
-¡Qué bien!- dijo la niña con gran alboroto.

El hada puso cara de sorpresa. -¿Quieres llevarte tooodas estas cajitas?
-Sí, -titubeó la niña. ¿Hay algún límite?
-En principio no, cariño, pero tengo que advertirte de algo importante. Adquirir conocimientos sobre materias tan diversas, hará que no te especialices en ninguna, y, es muy posible, que de adulta, no sea fácil que encuentres "tu lugar" entre los tuyos.
 -Pero, podré hablar con muchas personas de muchos temas, sabré un poco de muchas materias.
-Sí, es cierto. Y también habrá muchas otras que no entiendan tu curiosidad, que no comprendan que no te "centres" en nada concreto. Incluso pensarán que malgastas tu vida.
-Sí estoy centrada. En vivir y entender mejor lo que me rodea.

El hada tocó con ternura la cabeza de la niña y sonrió, aunque en su mirada no había alegría. La niña notó algo que no supo interpretar en ese momento.

Muchos años después, contemplando algunas de aquellas cajitas, unas muy desgastadas y otras nuevas, la Princesa, entonces niña, comprendía a qué se refería el hada. Pese a la soledad y a cierta incomprensión, no se arrepentía de haber tomado esa decisión.

domingo, 8 de mayo de 2016

Caso Sucedido Con Un Soldado De La Corona

Marcha de los Ingenieros. Autor: Augusto Ferrer-Dalmau


En el año de 1802 en la ciudad de Valladolid, día 29 de Diciembre de dicho año, sucedió que, estando llevando a un hombre a enterrar por haberle ahorcado en la plaza de dicha ciudad, que era dicho el hombre soldado de la corona, se levantó de las andas, y fue admiración de todo el mundo que no se había visto otra cosa, y le tuvieron con muchos regalos en la sala de la Pasión; con mucha guardia de soldados para tenerle bien custodiado.

Curiosa sorpresa en un libro de bautizados de aquel pequeño pueblo alejado de la ciudad. Tal vez el preste fue testigo de acontecido; o tal vez, la inquietante historia corrió como la pólvora de uno a otro confín de la región. 

Esto es lo que averigué:

En la fecha referida, Mariano Coronado, soldado del Regimiento de Cazadores de la Corona, establecido en Valladolid en 1802, fue condenado a castigo de horca, por haber cometido un delito de homicidio con robo. Al pertenecer a la milicia, su cuerpo no podía quedar expuesto durante demasiado tiempo, así que, llegado el momento, el verdugo se cuelga de las piernas del condenado en un intento de acelerar el paso a la otra vida del reo.

Descendido el cuerpo se entrega a la hermandad de la caridad, y es llevado a la sala de Cabildos de la Pasión cuando alguien se percata de que está vivo porque levanta el pecho al respirar. Allí le visita el cirujano, quien tras aplicarle las pertinentes sangrías, confirma que el ex-reo se reanima.

Queda en custodia de soldados, mientras las autoridades discurren qué hacer ahora. El verdugo fue juzgado y absuelto, y el reo fue puesto en libertad. Aunque, al parecer, no le fue demasiado bien.

Para las gentes de 1802, fue obra milagrosa, y sin otra explicación que la divina. Para los instruidos del caso, la fortaleza física del reo y el poco tiempo al que estuvo expuesto, fueron las verdaderas razones del "milagro". La historia tiene todos los componentes para atraer el interés de Iker Jiménez y del Ministerio del Tiempo, ¿no os parece queridos lectores?

Enlaces que no debéis perderos:

La narración del relato descargable desde la Biblioteca Digital de Castilla y León_
bibliotecadigital.jcyl.

La labor asistencial de la cofradía de la Pasión, por Lourdes Amigo Vázquez_
La Labor Asistencial de la Cofradía

Otros casos llamativos_
Salvados de la Horca

Práctica Criminal de España, del licenciado D. Josef Marcos Gutiérrez. Tomo 1. Página 306.

Este libro se puede descargar gratuitamente en la red, por la Universidad autónoma de Nuevo León.

lunes, 4 de abril de 2016

Renoir, Mi Padre





Así es como se titula este libro, que el cineasta Jean Renoir, escribió sobre su padre, el genial Pierre-Auguste Renoir en 1962, y publicado en nuestro país en 2007 por la Editorial Alba. Lo leí entonces, recién adquirido por la Biblioteca pública de mi barrio, y me gustó tanto que lo compré el año pasado. 
 
Aunque está capitulado, es un maravilloso caos de anécdotas, historias, sucesos... En cuanto abres las páginas comienza la conversación, porque ese es el mayor encanto narrativo; creerías estar en la misma habitación que Renoir. ¿Con quién de ellos? Con ambos.

Jean recuerda cuando fue herido en la Primera Guerra Mundial y pasó el tiempo de convalecencia junto a su padre, apenas cuatro años antes del fallecimiento del pintor, para relatar, sin prisas, deleitándose en los detalles, cómo fue su vida junto al célebre artista.

Me cautiva la sencillez, la humildad, el fino sentido del humor, y el inmenso amor que irradian padre e hijo.

Recomiendo esta lectura porque es un bálsamo inesperado, saboreando las cotidianas historias familiares.

Es mi pequeño homenaje a la entrañable sabiduría que regala este libro.

 Nº de páginas: 456 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: ALBA EDITORIAL
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788484283270