domingo, 4 de diciembre de 2016

Nido de Águilas




Día: D.
Hora: La cita es poco antes del mediodía, pero como dice el refrán "A quien madruga Dios le ayuda", parto a mi misión un rato antes, sin exactitud, que me gusta poco mirar el reloj.
Al lío: Debo entregar la copia rosa, cual correo del zar, a mi doctora.
¿La copia rosa? Sí, queridos lectores, la copia rosa del informe de urgencias.
Causa: Una ciática, corrección, lumbociática, o parecido, me cuesta entender la letra del médico, quien por cierto, me recordó a mi doctor de la infancia (ya estamos con la magdalena de Proust).
Dificultad de la misión: Alta, teniendo en cuenta la cantidad de imprevistos y previstos que una se encuentra cada vez que acude a su ambulatorio, ora pro nobis.
Bajas: A punto de haber una cuando Myrtle la llorona se me acercó y me soltó una de sus tan inapropiadas frases. Lo de esta señora es para hacer una tesis doctoral, pero pobrecillo del que se atreva. Myrtle, nombre ficticio, of course, es de esas personas que hacen huir a la gente,... por triste. Sólo sabe contar penas y penurias, y cuando te alejas de ella sientes que respiras de nuevo. Yo, huyo de ese tipo de personas. Ayer no pude.
Incidencias: Myrtle se tiró sus consabidos 40 minutos dentro de la consulta. Prefiero no saber que tiene que contar en sus visitas semanales. Da igual el día que vayas, lo más probable es que la encuentres allí.
La señora de la chaqueta roja, se empeñó erre que erre en que su hora era a las once menos cuarto y la siguiente era ella. No hubo manera de que entendiera que debía esperar a que la doctora llamase por el altavoz.
Resultado: Total éxito de la misión. Informe entregado. Consulta realizada. Antiinflamatorio al canto y un poco de calor sobre la zona dañada. Nada de masajes por ahora.
Tiempo de espera: 45 minutos.
Observaciones: Comprobado, ir al médico me recuerda, cada vez con mayor frecuencia, a una peli de cine bélico.

Nota: Espero haberte hecho pasar un ratillo divertido con tales desventuras. Buen día, amigo/a lector/a.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Hasta Que Llegó Su Hora


Cine del Bueno: Una del Oeste.

Una historia sin final feliz, ¿o sí? Una historia con sabor a tabaco mascado y desengaño;  olor a cuero sudado y café; polvo de desierto entre los dientes.

Una ilusión de vida nueva que se deshace sin haber comenzado. Ruido de espuelas en mitad del desierto y disparos. Duelos al sol; no hay sombra.

¿Qué hay en el desierto que despierta la avaricia de esos hombres? ¿Qué hace una despampanante mujer en medio de tanta sin razón? Miradas interminables y el sonido de una armónica.

Cuando la vida es dura, se desdibuja la línea del bien y el mal, ¿o no? Cuando la vida es tan dura, algunos no olvidan, y las cuentas se ajustan. No hay prisa, solo arena y calor, mucho.

Pocas palabras cuando los espacios los ocupan las miradas y el sonido de una armónica. Y las vidas se toman y se dejan sin pedir permiso. No hay prisas; saben que se encontrarán.

Caballos que dejan paso al tren; soledad y supervivencia. Eso fue el Oeste. Nuevo resurgir. Cada final tiene un nuevo comienzo. Érase Una Vez En El Oeste, su título en inglés.

Una de mis películas favoritas.

martes, 8 de noviembre de 2016

Vieja es la Ropa Después de Usada


Vejez: Periodo de la vida que sigue a la madurez.

La vida camina a paso más rápido que nuestras prisas, y un buen día, descubres que dejaste de ser tan joven como pensabas. En un mundo donde llegar a la cuarentena ya casi es un pecado, aunque todos queramos alcanzar el tope de la longevidad humana, a más de uno/a se le trastocan las neuronas y piensa que ya nada queda por hacer. Soy mayor para aprender, soy mayor para intentarlo...



Hay personas que se conforman con vivir días tranquilos tras una merecida jubilación, otros se conforman con lo que sus cuerpos y salud les permiten, otros miran al suelo recordando tiempos pasados, maldiciendo en que se están convirtiendo mientras dejan que se avinagre su carácter un poco más cada día. Supongo que cada uno lo vive como puede.


A veces son los hijos o la sociedad la que decide que somos mayores para según que actividades, sin darnos cuenta de que cada uno de nosotros es distinto a los demás; unos podrán y otros decidirán parar.

Hoy he conocido la historia de Desung Wang, un veterano actor y modelo que ha sobrepasado la ochentena de años. Más allá de lo frívolo que pueda parecer esta noticia, veo a un hombre sabio que acepta los límites que le pone la vida sacando el máximo provecho a su existencia. Hoy vive dando charlas de motivación a otras personas. No dejemos que sean los demás los que decidan que somos viejos o sabios.

Por cierto, la frase que da título a esta entrada, es la respuesta que la abuela de mi madre daba, cuando alguien decía que una persona era vieja.

Sabios Consejos:



Versión en castellano:



jueves, 20 de octubre de 2016

Ícaro desplegó Sus Alas


Esta historia comenzó a escribirse en polaco, cuando el fotógrafo naturalista Krysztov Chomicz acababa de encontrar una majestuosa águila. ¡Qué maravillosas fotografías le esperaban siguiendo el vuelo acrobático y fascinante del ave!


Sin embargo, nadie imaginó lo que sucedió ante sus ojos, pues en medio de una masa de lodo, el águila había quedado apresado, ¡cazador cazado! El ave batió sus alas hasta la extenuación, con el único resultado de quedar más atrapado.

Con la colaboración de una unidad de bomberos y otros fotógrafos que estaban junto a él, idearon la forma de ayudarle, siendo el propio Chomicz, el valiente y osado rescatador. La gesta fue capturada por un dron, y no necesita palabras, porque es, sencillamente, impresionante.

Ícarus pudo salir del lodo, pero necesitó reponer fuerzas. Una preciosa historia que el propio Chomicz podrá contar a sus nietos.

A continuación, la historia resumida en tres videos:
 

1_El rescate



2_ Reponiendo Fuerzas.



3_Desplegando Sus Alas.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Las Tres Carreras de Gobi



Podría ser el título de una película de John Ford. Una aventura "homérica", hilada primorosamente con la intensidad inexplicable del destino, curtida por la extrema temperatura del Gobi, y rematada por el Valor de Ley de la lealtad.

Un hombre y un perro, nada nuevo bajo el sol, ¿o sí? A veces, las historias se convierten en leyendas, porque cada uno de nosotros anhela una vivencia tan intensa y mágica, deseando que Prometeo vuelva, otra vez, su mirada hacia nosotros.

Primera Meta: Un hombre, ultrafondista australiano, inspira profundamente instantes antes de comenzar una de las cuatro Marchas por Desiertos. El trabajo está hecho, y sólo queda empezar a correr, que las fuerzas respondan, y la cabeza no se "desboque". Mira a ambos lados, y la ve.
-¡Qué monada de perrillo!_ piensa, Aún no sabe que no es él, sino ella.


 Durante 250 kilómetros y varios días, se convierten en inseparables. La pequeña ha elegido seguir hasta el fin del mundo a ese humano flacucho tan especial. Y Dion Leonard acepta al presente. Juntos se alimentan, corren y descansan. Y él le pone un nombre, Gobi; el rito de la hermandad se ha completado.


Segunda meta: Terminada la carrera, Dion adopta a su fiel amiga para continuar la aventura de la vida en el mismo hogar, pero la burocracia del país, se convierte en una nueva carrera inesperada; esta vez, de obstáculos legales. Dion inicia un reto crowfunding para recaudar la desorbitante cifra solicitada para viajar con Gobi. Lo consigue. Cuarentena. Dion debe regresar sin su amiga, a la espera de que pase el tiempo convenido.


Tercera Meta: La noticia es devastadora; Gobi se ha escapado. Nada se sabe de ella. ¿Cómo lo aceptará el humano? ¿Así es la vida, fue bueno mientras duró/ ¡Oh, mísero de mí, oh, infelice/Demanda al canto, esto es un todo a cien? 

Dion, cual Ulises del siglo XXI, regresa a Ítaca, esa fuerza invisible que nos une al perro desde que era lobo, a la lealtad del amor más puro, querer por querer. A la manada no se la abandona.

Voluntarios chinos unen sus esfuerzos para encontrar a la perrita. Esto habla muy bien de una sociedad que no hace ascos a la carne de perro; tal vez a partir de ahora algo este cambiando. Gobi es encontrada. Tiene una pata herida, pero está bien. Aún no puede abandonar el país, no importa, ahora su amigo humano está junto a ella. 

Hay infinidad de Gobis a nuestro alrededor; abandonados, maltratados y faltos de cariño. Te mirarán anhelantes, sabiendo que eres tú ese Ulises a quien están esperando. Acepta el presente.


martes, 30 de agosto de 2016

Imagina!



Imagina que vuelves a ser niño. ¿Recuerdas aquellos días cuando sólo necesitabas tu imaginación para transformar tus juegos en aventuras? El sofá se convertía en una barca con la que tenías que remar sin que te atraparan los cocodrilos, la cama resultaba un barco con el que enfrentarse a temibles bucaneros, y el pasillo a oscuras tornaba en una siniestra gruta con insospechados peligros.


Claro que, por suerte para nosotros, todos esos peligros desaparecían en cuanto asomaba alguno de nuestros mayores a recordarnos que era hora de merendar, o sonaba el timbre del portero automático indicándonos que dejaríamos de estar sólos en cuanto nuestros padres salieran del ascensor.



Soy una de esas personas afortunadas que siempre tuvo una gran imaginación, además de la suerte de tener más hermanos. Eran tiempos en los que no teníamos tantos juguetes como muchos niños de hoy día, pero lejos de suponer un problema, lo suplíamos con muchas horas de calle.

Daniel Hashimoto es un genial padre, que transforma las aventuras de su pequeño hijo James, en algo casi real para disfrute de miles de personas.


Y mi recomendación, es que, además del cine, los niños necesitan la esencia de los libros para poblar su mundo de recursos. Esos recursos que los ayudarán en sus vidas de adultos aprendiendo, indagando, e impidiendo que se algún día nadie pueda decir, que sus vidas fueron aburridas.



Reacción de Niños_Inglés



No sólo divierten a niños y mayores, sino que recaudan fondos para la lucha contra el cáncer infantil.

jueves, 4 de agosto de 2016

César y Marie Ritz


Esta historia comienza con un libro; es la historia de dos triunfos y una derrota. 

El triunfo de un hombre humilde que personificó la excelencia en el trabajo. El orgullo de dar lo mejor de uno mismo impulsando a los demás a seguir su ejemplo.
En el momento en que las industrias metalúrgicas y las máquinas de vapor hilvanaban el comienzo de la Revolución Industrial, comenzó a extenderse el convencimiento de que uno era dueño de su porvenir con esfuerzo y trabajo. La alta burguesía comenzaba a codearse con príncipes y grandes duques, conviviendo nuevas formas de entretenimiento con rígidas normas de protocolo. Las mujeres se hartaban de corpiños y miriñaques, mientras las más atrevidas pugnaban por realizar actividades deportivas con prendas nunca vistas, y ciertamente escandalosas. 
Sin embargo, ni siquiera el Príncipe de Gales, se libraba de compartir aseo y bañera. Las conducciones de agua eran deficientes, las condiciones higiénicas estaban muy atrasadas, y las mujeres decentes no se dejaban ver en comedores públicos.
Es el triunfo de un gran amor. El libro narra multitud de anécdotas y recuerdos, y es una constante prueba de amor de su fiel esposa Marie, "Mimi". Marie fue su fortaleza, y con el tiempo, su memoria.


No podemos imaginarnos la cantidad de avances y comodidades que debemos a César Ritz. El menor de los once hijos de un humilde campesino suizo, pronto supo que sus cualidades personales y profesionales podrían cambiar la concepción del mundo hotelero conocido. No todo fue un camino de rosas, pero su genialidad atrapaba al que le conocía. Era capaz de resolver cualquier situación inesperada y comprometida, disfrutaba de una memoria prodigiosa para recordar nombres y gustos de sus clientes, era innovador, arriesgado y vital. Esa vitalidad y autoexigencia, unida a una sobrecarga de trabajo durante años, le llevó a una terrible crisis nerviosa que fue el comienzo del fin de su portentosa genialidad.

Y ante la previsible derrota, Marie se crece, y se empeña en mantener el nombre y la obra de su esposo, dedicándose en cuerpo y alma a esta ingente tarea. No fue la única tristeza a la que tuvo que enfrentarse, pues el matrimonio perdió a su hijo menor, René, tras unas complicaciones médicas por una desafortunada caída. Para entonces, César Ritz ya no podía darse cuenta del drama.
No he podido encontrar ninguna referencia en castellano, sino en inglés y francés, y son raros ejemplares, pues la edición es de 1937. No entiendo cómo no hay ninguna editorial interesada en publicar la obra en nuestro idioma, sobre todo ahora que triunfan los personajes del siglo XIX.
Es una preciosa e interesante historia. El pequeño homenaje de una gran mujer al esposo del que ya sólo puede disfrutar a través de sus propios recuerdos. 
Y un homenaje también a sus fieles colaboradores y amigos. El Coronel Pfyffer, Auguste Escoffier, Echenard, Agostini, Mewès, Gimon, y Olivier, son algunos de ellos. Y mientras Marie mira viejas fotografías, escucha a lo lejos ecos de valses ya bailados, de risas cantarinas, de una juventud enérgica y feliz que fue, de un amor que le acompañará por siempre.

Se puede vivir de los recuerdos, ¡vaya que sí!

Notas:  

*"Host to the world", vendría a traducirse como "Acogiendo al mundo".
*César Ritz murió el 23 de Octubre de 1918 a la edad de 68 años. Estaba sólo, pues su esposa Marie no pudo llegar a tiempo por dificultades burocráticas. Europa estaba en guerra.
*Marie-Louise Ritz pidió ser enterrada en el cementerio de Niederwald junto a su esposo César y su hijo René.
*Charles, el hijo mayor, nacido en 1891, fue un destacado pescador de pesca con mosca, publicando algunos libros. A la muerte de su madre, presidió el Ritz de París.
*René, nacido en 1896, se preparaba para ser actor profesional, dejando el interés por los negocios en manos de su hermano mayor. En 1910 cayó desde una altura de varios metros lastimándose severamente la columna vertebral. Pudo sobreponerse a la operación con visibles efectos secundarios. Falleció unos meses antes que su padre por una infección en la espina dorsal.

Algunos enlaces interesantes:
César Ritzhttp://www.caesar-ritz.ch/en/geburtsort.html
http://laicesarritz.blogspot.com.es/2010_11_01_archive.html

martes, 28 de junio de 2016

Bud Spencer


Se llamaba Carlo Pedersoli, era napolitano nacido en 1929. Era un gran hombre, medía algo más de 1,90 m, y un hombre bueno, coherente, y muy culto. A sus ochenta y seis años miraba la muerte con curiosidad y de frente, igual que haría en una de sus películas.

Bud Spencer y Terence Hill repartían las "tortas" como nadie en el cine. Dos superhéroes con los que era imposible no encariñarse. Tan diferentes y tan parecidos. Y, si de pequeña me fascinaba el rubio Terence, con sus brillantísimos ojos azules, su facilidad para zafarse y sus buenas maneras, a medida que fui creciendo, Bud Spencer se convertía en mi favorito. Su gesto era inmutable, parecía despreocupado, y sin embargo, siempre le delataba su gran corazón. Recibía golpes sin inmutarse, y luego devolvía el "regalito" en forma de puñetazos y tortazos con la mano abierta, que, pasados los años, y pese a la candidez de los mamporros me siguen provocando las carcajadas.


En sus películas la violencia era tan "blanca", que al final casi sentías pena por los malvados, y todo acababa arreglándose, que para dramas ya estaba la vida real. ¡Ojalá los golpes que da la vida fueran tan inocentes como los mamporros que atizaban ellos en sus películas!

Como anuncia su familia en su cuenta de twitter, Bud ha emprendido viaje a una nueva aventura. Y con él se van muchas de mis risas de la infancia, pero cada vez que le vea en la pantalla, tendré la suerte de volver a sentirme como cuando era niña, feliz y despreocupada.

Os emplazo a ver Y si no nos enfadamos, y su hilarante escena del coro, rodada en España:


 Y una entrevista en español:


http://www.gettyimages.es/detail/fotograf%C3%ADa-de-noticias/italian-actors-bud-spencer-and-terence-hill-fotograf%C3%ADa-de-noticias/158747721
http://www.lavanguardia.com/cine/20160628/402817253683/bud-spencer-curiosidades-gigante-bueno-spaguetti-western.html
http://www.actuall.com/familia/fallece-bud-spencer-actor-catolico-provida-y-profamilia/

domingo, 19 de junio de 2016

La victoria del General Gutiérrez sobre el almirante Nelson




Me resistía a salir de aquel mercadillo solidario con las manos vacías; quería ayudar a la causa. Di un par de vueltas a las mesas e instintivamente me acerqué a los libros. Lo compré porque me atrajo su título:
 "La victoria del General Gutiérrez sobre el almirante Nelson".

¿Un español derrotó a Nelson y no me sonaba su nombre? Typical spanish, me dije.

El libro de Juan J. Arencibia de Torres, narra los hechos históricos ocurridos entre el 22 y el 25 de Julio de 1797 que desembocan en el triunfo de las tropas mandadas por el
Teniente General D. Antonio Gutiérrez González sobre las del contraalmirante Horacio Nelson en su intento de apoderarse de la plaza de Santa Cruz de Tenerife.

Siempre me ha resultado curioso comprobar cómo otras naciones han defendido su legado histórico y transmitido con orgullo estos hechos a las generaciones que iban llegando. Baste recordar
El Álamo, Zulú o Kartum, o al mismo Nelson en la batalla de Trafalgar, por poner algunos ejemplos. lo mismito que si preguntas por la calle quién fue Blas de Lezo. Nuestra historia está tan plagada de hechos magníficos, que no los valoramos, sin entender que son un valiosísimo legado. No son viejas batallitas obsoletas, merecen al menos, ser conocidas y reconocidas.

La mayoría de nosotros sabe quién fue Nelson y que era manco. ¿Sabes también dónde y cuándo perdió el brazo derecho?
Pues en Tenerife en 1797. El habilidoso y estratega Nelson encontró la horma de su zapato en un veterano soldado castellano, de padre vallisoletano y madre arandina, el Teniente General D. Antonio Gutiérrez González, quien en 1797 era Comandante General del Archipiélago.

Este librito narra la valentía, coraje y acierto de un reducido grupo de hombres (militares y paisanos), que escribieron un capítulo importante en la Historia, y que como tantas veces ha sucedido en mi amado país, han quedado en el olvido. El propio Nelson reconoció la generosidad y humanidad del General español en una carta.

Cuando Gutiérrez se hace cargo del mando militar del archipiélago es una figura muy relevante en el Ejército español. Un soldado que ha intervenido en los acontecimientos militares más importantes de su época y que está a punto de alcanzar la máxima graduación del Ejército. Conocedor de la importancia estratégica de la provincia, adopta una actitud de alerta que se traduce en medidas de prevención inmediatas:
-Pide refuerzos al observar la debilidad de las fuerzas existentes (su petición no tiene éxito - typical spanish too).
- Mejora los fuertes.
-Emite órdenes concretas y determinantes a los ayuntamientos para organizar adecuadamente los puestos de vigilancia.
-En 1792 había creado el Batallón de Infantería de Canarias, cuya actuación resultó providencial en la defensa de la isla.

 El general Gutiérrez perteneció a esa estirpe de guerreros que aún fueron capaces de entender que las guerras se ganaban en el campo de batalla, y que fuera de aquel campo no todo era válido. Es capaz de ensalzar el honroso comportamiento de sus hombres con los vencidos, de la misma forma que pide se reconozcan los derechos de las viudas e hijos de civiles y militares caídos en la defensa y, a la vez, pedir clemencia con los vencidos.

Y, puesto que no he pedido permiso al editor y no puedo incluir una cita que habla por sí misma, os emplazo a las páginas 54 y 55 a aquellos que estéis interesados en esta obra.


Tigre, el cañón que se convirtió en símbolo de la victoria.

Lista de caídos en la defensa de la isla:

T. Coronel D. Juan Bautista de Castro y Ayala      Paisano: D Antonio de la Torre Espinosa
Cadete D. Rafael Fernández Bignoni                      Paisano: Domingo Pérez Perdomo
Soldado Antonio Miguel González                          Paisano: Agustín Quevedo de la Guardia
Soldado Manuel Fernández                                     Paisano: Jose Mª Calero y Luxán
Soldado Pedro Agustín                                             Paisano: D Carlos Rooney
Soldado Luis Núñez Chaves                                    Paisano: Juan Amarilis
Soldado Bernardo García Balladares                      
Soldado Dionisio Ferrera
Soldado Domingo León Padilla
Soldado Antonio Delgado Sosa
Soldado Dioniso González Fuentes
Soldado Juan Pacheco Escobar
Artillero Vicente Talavera
Soldado José Benito
Soldado Felipe Guerra
Soldado Juan Regla González 
Soldado José Pérez
Juan Chibeaud y Pablo Duar, marineros franceses de la corbeta La Mutine que lucharon junto a los españoles.

El autor reconoce a siete soldados más heridos de consideración, y son capturadas dos banderas a los ingleses, una de ellas con la leyenda Emerald.

 Los buques que formaron la expedición de ataque fueron: Theseus, Culloden,  Zealous, Leander, Seahorse, Terpsichore, Emerald y Fox. Este último es alcanzado de lleno, hundiéndose y pereciendo la tripulación al completo.

El cirujano que operó a Nelson fue un médico francés, un monárquico exiliado, que ligó el muñón con seda, como en el continente, no con cuerda de tripa como en Inglaterra, lo que supone una lenta recuperación.  El miembro amputado es arrojado al mar junto al cadáver de un marinero que murió al lado del almirante inglés.

Las bajas inglesas según la relación oficial inglesa son: 44 muertos, 177 ahogados, 5 desaparecidos y 123 heridos.

Sólo se otorgó una alta recompensa al General Gutiérrez, y como reconoce el propio autor, la historia militar de los pueblos está llena de héroes anónimos, hombres sencillos que cumplen su deber con creces, que no tienen la fortuna de que su hacer heroico sea reconocido.
Posiblemente, sin la valerosa entrega de todos y cada uno de estos hombres (y sus familias), la historia y cultura de las hermosas Islas Canarias no serían las mismas que conocemos.
Enlaces Muy Interesantes:



La Victoria del General Gutiérrez Sobre El Almirante Nelson

De: Juan J. Arencibia de Torres
Editado por el autor.
Foto de la portada: Firma de la Capitulación. Óleo de Guezala (Museo Militar de Canarias)
Con la colaboración de: Capitanía General de Canarias, ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y el Cabildo Insular de Tenerife.
Año: 1995